Hace unos días me encontraba leyendo la historia de José en la Biblia, y entendí que desde el momento en que Dios le dio un sueño, toda su vida fue dirigida para cumplir ese propósito, desconozco si el tenia anhelos propios de grandeza, pero desde que Dios puso Su vista en él, decidió que estaba destinado a una gran misión.
"Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado: He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al mío"
(Génesis 37:6-7)
Un detalle que me sorprende de la historia de José es que sin importar los giros que dio su vida: de hijo, esclavo, sirviente, prisionero, consejero, etc, Dios nunca se olvido de su propósito, Dios nunca se olvido de su llamado, y todo le sirvió como una preparación de su carácter para la culminación de su encomienda. José jamas pidió ser el mayor de sus hermano, jamas pidió que ellos se doblaran ante él, Dios coloco esos sueños en su cabeza, para un propósito mayor.
Hay un dicho que escuche alguna vez: "Cuando te toca aunque te quites, y cuando no aunque te pongas" y creo que Dios trabaja de esa manera, cuando Él ha dicho algo de ti, cuando el ha puesto un sueño en ti, no habrá nada ni nadie que sea un impedimento, ni si quiera tu mismo, aunque te quites es tuyo. Y esto de cierta manera me recuerda a Jonas, Dios le da instrucciones de ir a Ninive y aunque el decidió tomar otro camino, Dios no quito el dedo del renglón, me recuerda a Moises que se veía renuente a liberar al pueblo y veía obstáculos en si mismo, pero eso no importo para que Dios lo usara y quitara cada piedra del camino, me recuerda a David, un pequeño pastor de ovejas sin sueños de grandeza, mas que el obedecer a su padre y cantar a Dios, pero derrepente llega alguien, lo unge y cambia su dirección, me recuerda a Gedeon y sus dudas, que no impidieron la victoria. Me recuerda a mi, me recuerda a ti que estas leyendo esto:
Sin importar lo que el mundo diga de ti, sin importar lo que las circunstancias digan de ti, sin importar lo que tu digas de ti, sin importar tus miedos, sin importar tus dudas, sin importar tus malas desiciones, si Dios ya hablo de ti, si Dios ya puso un sueño y trazó un camino permanece atento y expectante porque cada paso que des de ahora en adelante solo será un escalón mas que forjara tu carácter, una prueba mas que dirigirá tus energías a cumplir el sueño de Dios en ti, Su propósito prevalecerá.
"Y habitó José en Egipto, él y la casa de su padre; y vivió José ciento diez años."
(Génesis 50:22)
Un detalle que no quiero dejar pasar, es que José cumplió su propósito, él cumplió el sueño de Dios, y logro vivir tiempo suficiente para disfrutar a su familia, a sus hijos y sus nietos. Tu vida no termina una vez que cumples Su propósito, aun hay una etapa de plenitud para deleitarse en Él, y de disfrutar el saber que has cumplido el motivo por el cual viniste a este mundo.
Benjamin Alcorta
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