jueves, 30 de julio de 2015

Más allá de las Obras

Estaba leyendo esta mañana el libro de Gálatas capítulo 3. Me sorprendí de recordar verdades que tal vez ya sabemos pero siempre es bueno recordar. Los primeros 14 versículos de ese capítulo los leí varias veces. Me quedé pensando y meditando en la cantidad de personas cristianas que basan su vida y su cristianismo en hacer y hacer y hacer cosas tratando de agradar a Dios y/o evitando que Dios se moleste.

Es una bendición y un alivio enorme encontrar pasajes en la biblia en donde claramente nos enseña que somos justificados no por las obras que podamos hacer sino por la obra que Jesús ya hizo. Al entender que somos aceptos delante de Dios porque a través de la fe accedemos a un posición que nos sería imposible ganar con nuestro propio esfuerzo, te cambia la vida. Empiezas a entender que no estamos aquí para cumplir caprichos de un Dios tirano, sino para cumplir propósitos de un Dios amoroso y bueno.

Romanos 11:32 es muy claro al decirnos que "Dios sujetó a todos en desobediencia para poder tener misericordia de todos".

No sé a ti pero a mí me resulta impresionante el plan tan perfecto de Dios para salvarnos y declararnos justos legalmente. Me parece asombrosa la manera como burla al diablo haciéndolo pensar que si le crucificaba acabaría con él, ¡pero fue todo lo contrario! A través de esa muerte tenemos vida y vida en abundancia. Él ya tenía el plan perfecto para vencer a la muerte y resucitar. Y esa resurrección hace válida nuestra redención porque el Dios que nos justifica está vivo.

Es triste ver a tantos cristianos esforzándose demasiado para ganar su salvación siendo que el precio de la salvación ya fue pagado con sangre. Es muy diferente hacer buenas obras para ser santo que hacer obras porque eres santo. ¡Te pone en una plataforma completamente diferente! Con resultados opuestamente diferentes.

Hoy te quiero invitar a que descanses en la obra COMPLETA de Cristo. Su sacrificio fue suficiente y no hay nada que tú y yo podamos agregar a eso. Nos toca, sí, vivir sabiamente en integridad, sabiduría, santidad, amor, pero no para alcanzar el favor de Dios sino en gratitud porque YA HEMOS SIDO favorecidos con su justicia por su misericordia y perdón.

Nuestras buenas obras no son para ganar el cielo sino para dar luz a los que todavía viven en tinieblas.

"Así alumbre nuestra luz delante de los hombres, 
para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen 
al Padre que está en los cielos"
Mateo 5:16

Nuestro Padre Dios es tan amoroso que no quiere que nadie se pierda sino que todos sean alumbrados por esa luz. El día de hoy deja tu luz brillar, sabiendo que todo lo que hagas será aquello que pueda iluminar la visión de tu prójimo.

Te dejo con este versículo y te invito a leer el capítulo completo:

"Que por la ley ninguno se justifica para con Dios es evidente, 
porque: El justo por la fe vivirá"
Gálatas 3:11

Benjamín Alcorta

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