jueves, 28 de mayo de 2015

Manual de vida

¿Alguna vez has comprado algún aparato electrónico complejo, o uno de esos muebles que vienen desarmados y tú tienes que unir todas las partes para armarlo?

Hace poco me tocó hacer esto: estaba en casa de mi familia y llegó de la mueblería un escritorio nuevo. Mi hermano, quien está instalando su consultorio médico me había dicho que le iba a llegar su nuevo set de escritorio y sillas.

Al llegar el camión vimos a dos muchachos bajarse, abrir la caja del camión y sacar de allí las dos sillas. Yo me quedé ansioso esperando a ver el escritorio que iban  bajar, pero para mi sorpresa solo bajaron un caja. Un poco grande pero eso era todo, solo una caja. Obviamente entendí  que lo tendríamos que armar nosotros. Y realmente fue muy agradable hacerlo, pasamos un buen tiempo armándolo, sentados en el piso, poniendo cada pieza en su lugar. La verdad, armarlo fue un poquito más difícil de lo que esperaba y definitivamente no creo que lo hubiéramos podido lograr si no fuera por el instructivo. Había tornillos de diferentes clases, tipos, tamaños; había partes de madera, de metal, de vidrio, etc. Gracias a Dios terminamos y el escritorio quedó perfectamente bien armado, o bueno, casi...

Al recordar esto me puse a reflexionar como aplicarlo a mi vida y recordar que tengo un manual, un manual de vida. No podía dejar de pensar en todo el tiempo, sufrimiento, esfuerzo, errores, que me hubiera ahorrado si simplemente hubiera ido al manual en cada una de esas ocasiones.

Este blog es para recordarte esto: Tienes en la Biblia un manual infalible. Un manual que te advierte de absolutamente cada situación que pasas y estás por pasar en tu vida. En este libro llamado Biblia tú vas a encontrar un sin fin de pequeños manuales a través de sus páginas y, si pones atención, observarás incluso sus títulos: "Cómo obtener sabiduría", "Cómo hacer amigos", "Cómo instruir a mis hijos", "Cómo buscar pareja", "Cómo cumplir mi propósito", "Cómo prosperar financieramente" etc. Encontrarás un sin fin de "manuales" en tu Biblia y todos te darán instrucciones de cómo "armar" tu vida. De dónde poner cada pieza, de qué valor y/o prioridad darle a cada cosa o persona en tu vida para que todo pueda funcionar de acuerdo al diseño del creador.

Este manual te ayudará a ahorrarte muchos problemas, te impulsará en momentos "vacíos", y evitará que pierdas tiempo innecesariamente a fin de que avances hacia el cumplimiento de tu propósito. Créeme, no te vas a arrepentir cuando hayas encausado tu vida siguiendo las directrices del manual.

Todo funcionará como debe funcionar cuando hayas aplicado las instrucciones del fabricante. De aquél que pensó y diseñó tu vida con cada uno de sus detalles.

¡¡Ah!! ¿Recuerdas que te dije que casi quedó perfecto el escritorio?
Sucedió que en una de las partes donde de acuerdo al manual debería ir un tornillo, la pieza no traía el hueco donde el tornillo debía embonar, entonces pusimos todos los tornillos menos ese, Jajaja, por un momento pensamos y dijimos: "¿Y si vamos a la mueblería y lo cambiamos?" Pero después concluimos que si los hacían en serie, todos tendrían la misma falla. Entonces nos quedamos con ese.

¿Sabes? Dios no te hizo en serie, Él te hizo en serio, diseñó cada detalle de tu vida y todo con un propósito que, si lo sabes usar (si aplicas las instrucciones del manual) todo caerá por su propio peso en el lugar donde debe estar. Tu vida empezará a ser como Dios diseñó que fuera, y esto será maravilloso porque podrás estar avanzando estando situado(a) en el centro de la voluntad de Dios, y su voluntad siempre será agradable y perfecta.


“No os conforméis a este siglo,
sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,
para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”
Romanos 12:2
 
Te animo a que te tomes un tiempo hoy para leer las instrucciones del manual, para escuchar la voz de tu fabricante, de aquél que pensó cada uno de tus días y le asignó propósito.  Metete al carril, alinéate a las instrucciones del manual de tu vida.

¡¿Te imaginas tener un manual para tu vida?! ¡¿Para CADA día?!Hay uno muy cerca de ti. Desempólvalo, úsalo, aplícalo, vívelo... y disfruta los resultados.

Benjamín Alcorta

 

 

jueves, 21 de mayo de 2015

Amando al amor

El amor no es un sentimiento, el amor es una persona. Y se llama Dios.

“ El que no ama, no ha conocido a Dios; 
porque Dios es amor”
1 Juan 4:8

Así como cada persona que existe sobre el planeta tierra anhela amar y ser amado por alguien, así mismo Dios, el amor personificado, el autor y responsable de nuestras ganas de amar desea ser amado por todos nosotros.

La pregunta que surge aquí es: ¿Estamos amando a Dios como Él se lo merece? ¿Estamos amándole como Él anhela ser amado? ¿Estamos amándole de la manera que Él quiere?

Para poder contestar esta pregunta habría que definir cuál es la medida con la que Dios nos ama, y la respuesta es sencilla pero profunda, ¿Estás listo(a)...?
Dar la vida.

¡Wow! ¡De verdad que la medida es alta! La biblia dice que tanto fue su amor por nosotros que no le importó morir para que nosotros pudiéramos vivir. En Juan 15:13 explica que no hay amor más grande que dar tu vida por tus amigos... Y eso, eso es precisamente lo que Jesús hizo por ti.

“Nadie tiene mayor amor que este, 
que uno ponga su vida por sus amigos”
Juan 15:13

Tristemente con frecuencia caemos en el error de menospreciar o tener en poco el sacrificio de Jesús en la cruz, y de verdad que fue algo grande. Con consecuencias eternas para beneficio tuyo y de todas tus generaciones.

Hoy quiero dejarte este pensamiento en tu corazón. La verdad es que si no estás dando tu vida, no estas amando a Dios en la misma medida que Él te ama. Si Él lo hace por ti, eso espera de ti también. Él espera cosechar ese amor que siembra en ti cada día.

Por su puesto no me estoy refiriendo a morir físicamente como Jesús lo hizo por nosotros, pero si podemos morir a ciertas cosas a fin de dar vida a otras. Podemos morir a un par de horas en Facebook, podemos morir a unos cuantos capítulos de tu serie favorita, podemos morir a ver algún partido de futbol, o incluso a algún plan que tenías con tus amigos solo por pasar el rato y cambiarlo por ir juntos a orar por alguien, por ir a visitar a algún enfermo, por dar algo de tu tiempo para servir en tu iglesia o para ir a buscar a aquel amigo(a) que tiene meses que no va a la iglesia y no te has tomado el tiempo de llamar.

Acciones sencillas como estas dar alegría a Dios y le hacen saber que le amamos. Después de todo, el servicio que hagamos para alguien de sus amados es como hacerlo para el mismo.

“Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, 
¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 
¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 
¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: 
De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos 
mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.”
Mateo 25:37-40

Tú puedes amar a Dios amando al extraño, tu puedes abrazarlo al abrazar a un huérfano, puedes ayudarlo al ayudar a una viuda, puedes cuidar de Él al cuidar de un niño descuidado por sus padres. Tu puedes vivir tu vida amando a Dios al amar lo que Él ama.

Ámale hoy con tus acciones, ámale con tus decisiones, ámale con tu voluntad, con tus palabras. Ámale con tus manos y tus pies, ¡ámale al punto de dar tu vida!

Entonces te darás cuenta, justo cuando pierdas tu vida por su causa... Que es allí cuando realmente la encuentras.

“Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; 
y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará”
Mateo 16:25

Benjamín Alcorta

miércoles, 20 de mayo de 2015

Lo que amo mas & Él me amo

Quiero compartir con ustedes estos hermosos cantos de adoracion del Pastor Jorge Pompa, "Lo que amo mas" y "Él me amo".



Pasamos un tiempo lindo en la presencia de Dios, este domingo pasado.

Benjamin Alcorta

jueves, 14 de mayo de 2015

Conforme a tu fe sea hecho

¿Te ha pasado que vas a un congreso, a un retiro, a una conferencia donde Dios te habla y/o sientes su Presencia. El predicador da un emotivo mensaje que impacta tu vida y tú sientes que a partir de allí ya nada será igual?  Estas en fuego, estas motivado, te has llenado de fe y empiezas a creer que nada te puede detener… ¿Si sabes de qué hablo?

Yo creo que en efecto todo eso que viste, que sentiste, que percibiste, pero sobre todo que CREÍSTE... es tu verdad. Esa es tu realidad. Así es como las cosas se suponía que fueran en tu vida. Así como te sentiste en ese momento es como te debes sentir siempre. Así como le hablaste al enemigo en ese momento, así le debes hablar siempre. Todo lo que creíste acera de ti en ese momento y de Dios, así debes creer siempre! Y todo lo que concluiste que era posible en ese momento, lo debes concluir siempre.

¡Imagínate lo que sería si caminaras así! ¡Imagínate lo poderoso que sería Dios en ti si vivieras pensando esto!

La verdad es que muchos cristianos van a la iglesia, reciben una palabra y se llenan de emoción y se van a su casa... El problema es que cuando la emoción pasa tú ya no te "sientes" así como en el congreso. Y como no "sientes" lo mismo, empiezas a CREER que las cosas son diferentes, y ahí es donde está el problema porque todas las cosas funcionarán de acuerdo a tu fe, de acuerdo a lo que creas.


“Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo:
¿Creéis que puedo hacer esto?
Ellos dijeron: Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo:
Conforme a vuestra fe os sea hecho.”
Mateo 9:28-29

¿Si lo ves?
Si tú CREES que eres un vencedor ¡tienes toda la razón! Porque esa es tu fe. Pero si tu CREES que estas derrotado... entonces ¡lo estás! Porque esa es tu fe.

Como ves la fe es un arma de dos filos. Tú puedes estar (consciente o inconscientemente) usando tu fe a tu favor o puedes incluso estar usando tu fe en tu propia contra. La pregunta aquí es:¿Cómo la estás usando? La pregunta NO ES si funciona o no. ¡Porque lo hace! La pregunta es si está funcionando para impulsarte o para estancarte.

Cuantos cristianos hay que van a la iglesia, participan de un culto poderoso y salen inflados de emoción... Pero no de convicción. Su fe se fue igual, no creció. No implantaron nuevas y eternas verdades en su espíritu. Así que todo lo que tienen es su emoción, cuando la emoción acaba, el 'cristiano' acaba  allí también. Incapaz de avanzar por que no cree que lo pueda hacer.

Quiero que te lleves esto en tu corazón y que lo medites. Pide al Espíritu Santo que te revele ahora las falsas creencias que has tomado como verdades en tu vida y que has caminado con ellas, aceptándolas y "poniéndote de acuerdo" con ellas para no avanzar y permanecer en el mismo lugar. Renuncia ahora a todo eso y ponte de acuerdo con el Espíritu Santo. Él nunca te llevará al estancamiento, Él nunca aprobará que tu falles y falles una y otra vez con las mismas pruebas PERO, si tú te "pones de acuerdo" con el estancamiento no hay mucho que Él pueda hacer.

Él respetará tus acuerdos, aunque no esté conforme con ellos (se llama libre albedrío). 

Pero si tú renuncias a todo lo que te estanca y te detiene y te pones de acuerdo con Él, Él te sacará de allí y te mostrará una libertad que no has experimentado. Es la libertad que viene como resultado de conocer la verdad, la verdad que nos hace libres


"Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él:
Si vosotros permaneciereis en mi palabra,
seréis verdaderamente mis discípulos;
y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres"
Juan 8:31-32



Dice que seremos verdaderos discípulos SI PERMANECEMOS en su palabra, es decir, si la tomamos como nuestra verdad y forma de vida.

Tómate un tiempo ahora y ora así:
"Espíritu Santo revélame a qué cosas tengo que renunciar. Muéstrame los errores que he aceptado como verdades en mi vida y que me han llevado a estancarme. Hoy renuncio a todos ellos y me pongo de acuerdo contigo Señor para que tu Palabra sea mi dirección. No me regiré por nada que no salga de tu boca. Tu Palabra es mi estatuto y mi estilo de vida. Soy libre ahora de toda mentira y camino en la luz de la verdad y en la libertad que Tú das. En el victorioso Nombre de Jesús, ¡Amén!


Benjamín Alcorta

jueves, 7 de mayo de 2015

El propósito de Dios prevalecerá.

Hace unos días me encontraba leyendo la historia de José en la Biblia, y entendí que desde el momento en que Dios le dio un sueño, toda su vida fue dirigida para cumplir ese propósito, desconozco si el tenia anhelos propios de grandeza, pero desde que Dios puso Su vista en él, decidió que estaba destinado a una gran misión.

"Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado: He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al mío"
(Génesis 37:6-7)

Un detalle que me sorprende de la historia de José es que sin importar los giros que dio su vida: de hijo, esclavo, sirviente, prisionero, consejero, etc,  Dios nunca se olvido de su propósito, Dios nunca se olvido de su llamado, y todo le sirvió como una preparación de su carácter para la culminación de su encomienda.  José jamas pidió ser el mayor de sus hermano, jamas pidió que ellos se doblaran ante él, Dios coloco esos sueños en su cabeza, para un propósito mayor.

Hay un dicho que escuche alguna vez: "Cuando te toca aunque te quites, y cuando no aunque te pongas" y creo que Dios trabaja de esa manera, cuando Él ha dicho algo de ti, cuando el ha puesto un sueño en ti, no habrá nada ni nadie que sea un impedimento, ni si quiera tu mismo, aunque te quites es tuyo. Y esto de cierta manera me recuerda a Jonas, Dios le da instrucciones de ir a Ninive y aunque el decidió tomar otro camino, Dios no quito el dedo del renglón, me recuerda a Moises que se veía renuente a liberar al pueblo y veía obstáculos en si mismo, pero eso no importo para que Dios lo usara y quitara cada piedra del camino, me recuerda a David, un pequeño pastor de ovejas sin sueños de grandeza, mas que el obedecer a su padre y cantar a Dios, pero derrepente llega alguien, lo unge y cambia su dirección, me recuerda a Gedeon y sus dudas, que no impidieron la victoria. Me recuerda a mi, me recuerda a ti que estas leyendo esto:

Sin importar lo que el mundo diga de ti, sin importar lo que las circunstancias digan de ti, sin importar lo que tu digas de ti, sin importar tus miedos, sin importar tus dudas, sin importar tus malas desiciones, si Dios ya hablo de ti, si Dios ya puso un sueño y trazó un camino permanece atento y expectante porque cada paso que des de ahora en adelante solo será un escalón mas que forjara tu carácter, una prueba mas que dirigirá tus energías a cumplir el sueño de Dios en ti, Su propósito prevalecerá.

"Y habitó José en Egipto, él y la casa de su padre; y vivió José ciento diez años."
(Génesis 50:22)

Un detalle que no quiero dejar pasar, es que José cumplió su propósito, él cumplió el sueño de Dios, y logro vivir tiempo suficiente para disfrutar a su familia, a sus hijos y sus nietos. Tu vida no termina una vez que cumples Su propósito, aun hay una etapa de plenitud para deleitarse en Él, y de disfrutar el saber que has cumplido el motivo por el cual viniste a este mundo. 

Benjamin Alcorta