¿Te ha pasado que vas a un congreso, a un retiro, a una
conferencia donde Dios te habla y/o sientes su Presencia. El predicador da un
emotivo mensaje que impacta tu vida y tú sientes que a partir de allí ya nada
será igual? Estas en fuego, estas
motivado, te has llenado de fe y empiezas a creer que nada te puede detener…
¿Si sabes de qué hablo?
Yo creo que en efecto todo eso que viste, que sentiste, que percibiste, pero
sobre todo que CREÍSTE... es tu verdad. Esa es tu realidad. Así es como las
cosas se suponía que fueran en tu vida. Así como te sentiste en ese momento es
como te debes sentir siempre. Así como le hablaste al enemigo en ese momento,
así le debes hablar siempre. Todo lo que creíste acera de ti en ese momento y
de Dios, así debes creer siempre! Y todo lo que concluiste que era posible en
ese momento, lo debes concluir siempre.
¡Imagínate lo que sería si caminaras así! ¡Imagínate lo poderoso que sería Dios
en ti si vivieras pensando esto!
La verdad es que muchos cristianos van a la iglesia, reciben una palabra y se
llenan de emoción y se van a su casa... El problema es que cuando la emoción
pasa tú ya no te "sientes" así como en el congreso. Y como no
"sientes" lo mismo, empiezas a CREER que las cosas son diferentes, y
ahí es donde está el problema porque todas las cosas funcionarán de acuerdo a
tu fe, de acuerdo a lo que creas.
“Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les
dijo:
¿Creéis que puedo hacer esto?
Ellos dijeron: Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo:
Conforme a vuestra fe os sea hecho.”
Mateo 9:28-29
¿Si lo ves?
Si tú CREES que eres un vencedor ¡tienes toda la razón! Porque esa es tu fe.
Pero si tu CREES que estas derrotado... entonces ¡lo estás! Porque esa es tu
fe.
Como ves la fe es un arma de dos filos. Tú puedes estar (consciente o
inconscientemente) usando tu fe a tu favor o puedes incluso estar usando tu fe
en tu propia contra. La pregunta aquí es:¿Cómo la estás usando? La pregunta NO
ES si funciona o no. ¡Porque lo hace! La pregunta es si está funcionando para
impulsarte o para estancarte.
Cuantos cristianos hay que van a la iglesia, participan de un culto poderoso y
salen inflados de emoción... Pero no de convicción. Su fe se fue igual, no
creció. No implantaron nuevas y eternas verdades en su espíritu. Así que todo
lo que tienen es su emoción, cuando la emoción acaba, el 'cristiano'
acaba allí también. Incapaz de avanzar por que no cree que lo pueda
hacer.
Quiero que te lleves esto en tu corazón y que lo medites. Pide al Espíritu
Santo que te revele ahora las falsas creencias que has tomado como verdades en
tu vida y que has caminado con ellas, aceptándolas y "poniéndote de
acuerdo" con ellas para no avanzar y permanecer en el mismo lugar. Renuncia
ahora a todo eso y ponte de acuerdo con el Espíritu Santo. Él nunca te llevará
al estancamiento, Él nunca aprobará que tu falles y falles una y otra vez con
las mismas pruebas PERO, si tú te "pones de acuerdo" con el
estancamiento no hay mucho que Él pueda hacer.
Él respetará tus acuerdos, aunque no esté conforme con ellos (se llama libre
albedrío).
Pero si tú renuncias a todo lo que te estanca y te detiene y te pones de acuerdo con Él, Él te sacará de allí y te mostrará una libertad que no has experimentado. Es la libertad que viene como resultado de conocer la verdad, la verdad que nos hace libres
Pero si tú renuncias a todo lo que te estanca y te detiene y te pones de acuerdo con Él, Él te sacará de allí y te mostrará una libertad que no has experimentado. Es la libertad que viene como resultado de conocer la verdad, la verdad que nos hace libres
"Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en
él:
Si vosotros permaneciereis en mi palabra,
seréis verdaderamente mis discípulos;
y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres"
Juan 8:31-32
Dice que seremos verdaderos discípulos SI PERMANECEMOS en su
palabra, es decir, si la tomamos como nuestra verdad y forma de vida.
Tómate un tiempo ahora y ora así:
"Espíritu Santo revélame a qué cosas tengo que renunciar. Muéstrame los
errores que he aceptado como verdades en mi vida y que me han llevado a
estancarme. Hoy renuncio a todos ellos y me pongo de acuerdo contigo Señor para
que tu Palabra sea mi dirección. No me regiré por nada que no salga de tu boca.
Tu Palabra es mi estatuto y mi estilo de vida. Soy libre ahora de toda mentira
y camino en la luz de la verdad y en la libertad que Tú das. En el victorioso
Nombre de Jesús, ¡Amén!
Benjamín Alcorta
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