jueves, 20 de agosto de 2015

Tu propósito excede tu realidad



“Después oí la voz del Señor, que decía:
¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?
Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.”
Isaías 6:8

El propósito de Dios en ti excede tu realidad y tus circunstancias. Muy seguido he dicho y he escuchado a la gente decir: “Mi trabajo no me lo permite, no tengo tiempo, no sé cómo Dios me pueda usar, soy muy joven, no puedo hacer nada, no tengo experiencia, no tengo un talento especial, no sé cómo hacerlo, etc.”, y estos son solo algunos ejemplos de cómo nuestra mentalidad nos dice que no podemos hacer algo para Dios, y nos detenemos. Pero Dios nos ha seleccionado no en base a nuestro éxito aquí en la tierra, si no en base a su propósito celestial en nosotros. Cuando Él nos diseñó estaba pensando en cumplir un propósito específico en esta tierra. Mi pastor una vez dijo: “Dios no te escoge por tu capacidad, Él te escoge por tu disponibilidad”. En vez de declarar todas esas frases de dudas, te invito a alzar tu voz y decir: “Heme aquí, envíame a mí”

"Jehová cumplirá su propósito en mí;
Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre;
No desampares la obra de tus manos."
Salmos 138:8

Si tu mente y corazón están dispuestos Dios cumplirá su propósito en ti, Él te dará las armas que requieras, abrirá las puertas necesarias y te conectará con las personas correctas para explotar tu potencial. Él ha puesto de su eternidad en ti, Él ha puesto algo sobrenatural en ti que te permitirá completar la obra por la que has venido a esta tierra. No importa lo que tú “realidad” te pueda decir a gritos, tu “verdad” es mas grande y poderosa, porque el que está contigo es mas grande que el que está en el mundo. 

Cada vez que venga un pensamiento que trate de limitarte, que trate decirte que eres inferior, que no lo puedes lograr, que no tienes experiencia, que vas a fracasar, que no tienes capacidad párate firme y recuerda quien es el que está contigo, párate firme y declara que eres mas que vencedor, párate firme, saca el pecho, mira el cielo y ten fe en aquel que te envió. Antes de que te des cuenta estarás haciendo algo asombroso para Dios, algo que quizás jamás soñaste, pero que sin duda llenara tu vida y tu corazón. 

¿No me crees? 

La próxima vez que pienses que tu realidad te detiene, recuerda que Noé era solo un granjero, que Moisés era solo un hijo adoptado, que José fue un esclavo, que David solo era un poeta, Mateo un recolector de impuestos, Pedro y Juan pescadores, María una ama de casa, José un carpintero y Pablo un perseguidor de cristianos. Todos ellos permanecen en la historia como personajes que cambiaron su entorno, personajes que quizá no estaban “capacitados” como aveces lo piensas, pero mientras estés disponible Dios hará el resto, recuerda lo que dicen por allí: “Dios no busca gente perfecta, Él perfecciona al que lo busca”.

-Benjamín Alcorta

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