Dice Dios en su palabra:
Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; Hechos 2:1,2
Nos reunimos unánimes, esperando la visitación de Dios y su santo Espíritu, que encuentren un lugar agradable y tomen el control.
#Ensayo
#LosMejores
#BenjaminAlcorta
- Benjamin Alcorta -
No hay comentarios.:
Publicar un comentario